Las empresas latinoamericanas y el desafío de China

Por Gaston Fornes

Es de todos conocido que los mercados emergentes están adquiriendo cada día un mayor protagonismo en el panorama económico actual. Esto es evidente en su creciente contribución a los flujos de comercio e inversión a nivel mundial donde China se encuentra a la cabeza. El país no es solo la segunda mayor economía, sino también el mayor país emergente con una tasa de crecimiento en los últimos años de alrededor de 8.5%. Además, el porcentaje de inversión extranjera hacia China ha crecido de aproximadamente 8% a 14% en los últimos diez años.

Lo que no es tan conocido es que los países emergentes se han convertido en exportadores de inversiones lo que se ve reflejado en la expansión internacional de sus empresas. Por ejemplo en 2011, las empresas mejicanas invirtieron US$9bn en el extranjero, US$12bn las chilenas, o US$65bn las chinas. De hecho en ese año, China ostentaba el 9º puesto en cuanto a inversiones en el extranjero (2º con US$147bn de dólares si se consideran a China y a Hong Kong juntos) con una tendencia positiva que lo colocará entre las primeras posiciones en los próximos cinco a diez años.

Este crecimiento de los mercados emergentes también ha traído el desarrollo de nuevos ejes de comercio e inversiones; en particular China-Latino América. El comercio y las inversiones entre estas dos regiones está creciendo a ritmos de entre 30-40% anual; desde casi cero a mediados de los 90 a más de US$120bn en la actualidad. Este eje complementa los tradicionales de Estados Unidos, Europa, y Japón/Asia; además, por primera vez en muchos años, este comercio se lleva a cabo entre regiones emergentes y por lo tanto “no pasa” por países desarrollados. Mayor comercio implica más negocios y por lo tanto más oportunidades para la región y sus empresas.

Las empresas chinas están trayendo a Latino América ventajas como “low cost manufacture” y “low cost innovation” con las cuales en varias industrias son más competitivas que las locales. Un buen ejemplo son productos electrónicos de media y baja tecnología. En este nuevo entorno tanto las empresas latinoamericanas como sus directivos deben definir muy claramente sus estrategias. Hay varias industrias donde las firmas locales tienen ventajas tanto comparativas como competitivas. Un ejemplo es el turismo, el Banco Interamericano de Desarrollo estima 100 millones de turistas chinos para 2020; esto es claramente una oportunidad para las empresas locales para ofrecer servicios personalizados al consumidor chino. Otro ejemplo es la agroindustria, Latino América continuará proveyendo de alimentos a China y por lo tanto existe una clara oportunidad para incrementar el valor de las exportaciones, pasando de las actuales materias primas a productos procesados y/o terminados y/o diferenciados. Un tercer ejemplo es el área de servicios a empresas, los inversores chinos necesitan servicios locales para operar y además que idealmente sirvan de puente entre dos culturas tan distantes. Por otro lado, también aparece como oportunidad el acceso al inmenso mercado chino donde empresas como Embraer o Marcopolo de Brasil llevan varios años produciendo; actualmente son muchos millones los consumidores con ingreso creciente y sobre todo muchos más los que entrarán al mercado en los próximos años.

Como todos los cambios, la creciente relación entre China y Latino América trae oportunidades y amenazas. Lo que no está claro es cómo responderán las empresas y profesionales de Latino América a estos nuevos desafíos, especialmente considerando que las empresas chinas son un competidor “desconocido” para la región. En este contexto algunas de las preguntas en busca de respuesta son ¿qué están haciendo las empresas latino americanas para aprovechar esta oportunidad? ¿Qué formación y/o información tienen sobre China sus directivos? ¿Cuántos profesionales de la región están en posición de negociar con una cultura tan distante como la china? ¿Qué conocen de las empresas chinas y de sus ventajas competitivas los directivos y profesionales de la región? ¿Qué formación tienen los profesionales latinoamericanos para trabajar en una multinacional china?. Encontrar respuestas satisfactorias a estas preguntas es necesario en el cortísimo plazo, de lo contrario se puede perder una oportunidad única para la economía de la región.

Sobre el autor: Gaston Fornes es PhD in Management y profesor en la Universidad de Bristol (UK) y en ESIC Business School (Spain). Es autor de “The China-Latin America Axis. Emerging Markets and the Future of Globalization” (2012) y por su trabajo en empresas chinas en 2011 recibió el “Liupan Mountain Friendship Award” en reconocimiento a su contribución al desarrollo económico y social de la región de Ningxia (China). Es director del IMBA de ESIC Business School (un programa que se desarrolla 50% en Europa y 50% en China); además es profesor invitado de varios MBAs en China, y ha dado clases en la Party School del Communist Party of China

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